Todos hemos pensado alguna vez “Quiero escribir y que me lean pero…” y de inmediato surgen todas las frases que nos hacen siempre dudar de dar el siguiente paso.

Hablemos de los miedos y las inseguridades que nos aquejan a los que escribirmos y publicamos (o queremos publicar).
Te enumero las más comunes y las que yo misma me he dicho alguna vez:
- ¿Y si ya es muy tarde para escribir?
Esta yo me la he dicho un montón de veces, y es porque claro, lees historias de autores que publican miles de libros desde que tienen, no sé, 13 años, y todos un éxito. Es mucha presión la verdad.
Te digo algo que yo me digo, escribimos porque necesitamos escribir, porque queremos contar algo, porque es la forma en que ordenamos nuestras ideas y emociones, así que no es demasiado tarde, no estás a destiempo, estás en tu tiempo, lo estás haciendo ahora porque antes no te atrevías, o no podías, o no lo tenías tan claro.
- ¿Y si nadie me lee?
NADIE es un universo mal definido, nadie es una palabra muy grande y pesa demasiado en los miedos e inseguridades.
Lo que toca es encontrar a nuestros lectores ideales y ponernos en su radar, encontrar a quienes quieran leer algo como lo que escribimos. No hay más.
- ¿Y si a nadie le interesa lo que digo?
Creo que aquí podemos avanzar si nos comprometemos con trabajar en nuestro oficio, aprender a decir lo que queremos decir de forma interesante, a encontrar nuestras historias, nuestra voz y nuestra forma de contar.
- ¿Y si acabo haciendo el ridículo?
Esto tiene que ver con expectativas que pueden ser tuyas o no, que se refieren, creo, al impacto y alcance, traducidos en ventas y buenas reseñas.
Aquí toca definir esas expectativas y establecer unas que tu puedas manejar. Definir qué es eso de hacer el ridículo para ti y cómo no llegar a ello.
- ¿Y si a nadie le gusta lo que escribo?
Ya te dije arriba lo que creo de ese NADIE. Aceptemos que no les vamos a gustar a todas las personas lectoras del mundo, pero a algunas sí. Se trata de encontrar ese diálogo o construir ese puente con los lectores que pueden obtener algo de nuestro texto.
Lo único que podemos hacer para bajar la ansiedad e inseguridades es comprometernos con nuestro oficio, mejorar en él, y buscar a nuestros lectores. Levantar la mano, salir al mundo y decir, yo escribo y quiero que me lean.
Te recuerdo que tenemos un ebook para que entiendas los pasos Del manuscrito al libro aquí y una guía gratuita resumida con esos pasos que puedes obtener aquí.
Aura Espitia Muñoz Cota
