Gótico

Silvia Moreno-García (1981) publicó en 2020 su novela Gótico. Es una historia que cumple el canon, tiene todo: la familia rara, la historia de amor con todo en contra, la casa que parece embrujada, un pueblo, mucha  neblina.

La historia es más o menos sencilla, una muchacha joven es encomendada por su familia para ir a checar cómo de verdad está su prima, una  huérfana que se casó con un hombre prácticamente desconocido para la familia. Está ambientada en los años 50 en México.

Así que nuestra joven protagonista, que negocia con su padre el derecho a elegir carrera y no casarse pronto en esta misión, parte rumbo a Hidalgo, a un pueblo minero venido a menos en medio de  montañas. 

En ese pueblo, la casona, la mansión inglesa donde su prima vive, es blanco de los rumores del pueblo. Todos están convencidos de que ahí algo raro pasa, tal vez está maldita. A saber. 

Lo que sí se sabe es que la familia inglesa que ahí vive fue muy rica pero aislada, nunca se  integraron al pueblo, lo que es más, se entierran a parte, en su propio cementerio, que perdieron su fortuna cuando la Revolución Mexicana les tiró el negocio de explotación minera, que son personas muy raras.

Ahí llega esta joven a buscar a su prima, que mandó unas cartas  bien extrañas y enloquecidas que son la razón de porqué su tío manda a su hija a checar qué está pasando.

Nada pero nada puede prepararla para lo que se encuentra ahí. Las historias son más raras todavía, la  neblina y el frío, persistentes. Es necesario rescatar a su prima y escapar, pero parece imposible, parece que no lo van a lograr a menos que tengan un cómplice, un aliado, y lo tienen, solo que no saben si será suficiente a  estas alturas. 

Gótico es una novela buenísima, los personajes bien armados y la lógica interna impecable, creíble y que no choca con la realidad histórica. 

Está ambientada en pleno milagro mexicano, en los años 50. En esa época, de  verdad se creía en la modernidad, había bonanza económica para mucha gente, el poder se estaba  por fin institucionalizando y la Revolución Mexicana era poco menos que un dogma religioso. 

Pero quedaban por ahí cicatrices abiertas, como las muchas familias inglesas que llegaron a Hidalgo a la explotación minera, a poner trenes, a modernizar en el porfiriato y que, o se habían regresado con sus pérdidas, o se quedaban acá con la inevitable mezcla necesaria para mantener vivos los apellidos y las fortunas. 

Silvia Moreno-García nos recuerda todos los temas que volaban por ahí aunque no se documenten, y a veces ni se reconozcan, como la eugenesia, la certeza de razas elegidas, de superioridad genética.

Me encantó esta novela y la recomiendo siempre, luego le leí otra más y creo que estamos frente a una escritora capaz de hilar fino entre la construcción realista y la fantasía. 

Aura Espitia Muñoz Cota

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*